
Que decir del espectáculo bochornoso de la final de la Copa del Rey, pues poca cosa se puede decir que no se halla dicho ya a estas alturas, quizás llamar la atención sobre el ultimo Kamikaze.
No solo hay que ser honrado sino parecerlo y alguien debió pensar que el espectáculo de ver nuestro himno humillado nos lo teníamos que evitar, aunque esto sea un error mucho peor.
A esta sociedad hay que mostrarle la realidad no la fantasía, por eso esta bien que el responsable deje el puesto y nunca se censure a favor de “nadie”.
Pedrulo Maturulo.