
Antecedentes:
Para la mayoría de la gente de ciudad el oficio de minero es algo así, como el de astronauta casi es imposible conocer a uno, pues os puedo contar que uno de mis abuelos se dedico al noble oficio de picador, lo que viene a ser sacar de las entrañas de la tierra el entonces codiciado carbón.
Mi abuelo decía mi madre que se dejaba la vida en las galerías, respirando el polvo y sorteando toda clase de accidentes, que no pocas veces dejaron a muchas familias sin un padre o un hijo.
Aquel hombre fue capaz de criar a 9 críos, y todo a base de romperse la espalda con jornadas interminables, su vida era aquel pozo profundo que alimentaba a sus hijos y le permitía vivir con honradez.
Para Valeriano no existía otro oficio, ni lo hubiera buscado, de niño empezó empujando vagonetas y su vida giro siempre en torno a el carbón.
Aquel hombre murió asfixiado por la silicosis, la enfermedad que mata a los mineros que han logrado sobrevivir a la mina, curiosa paradoja la de que al final la mina te arrebate tu vida de cualquier forma.
La Minería:
Aquello tuvo su apogeo en la primera guerra mundial, cuando los países en conflicto necesitan una marea incesante de mineral para abastecer su maquinaria de guerra, de aquella edad dorada, apenas quedan ecos del pasado, todo lo que siguió a aquellos años, fue una decadencia disimulada por la guerra civil española y el uso que se hizo de esta industria por parte del régimen de Franco ya que no disponíamos de otras fuentes de energía.
Hoy se enfrenta a la cruda realidad, ya no podemos mantener una industria que ha dejado de ser rentable, los países emergentes producen mucho mas barato el carbón, y la única razón para que no se hallan cerrado ya todos los pozos, es que España mantiene subvenciones que ahora Europa nos obliga a eliminar.
Podríamos defender el carbón como una fuente “propia” de energía, pero eso no casa bien con la tasa de emisiones de CO2 a la atmósfera, y salvo que surja un súper filtro que elimine la contaminación de las centrales térmicas (que nadie quiere al lado de su casa, por cierto) el mineral negro esta avocado a permanecer en el vientre de la tierra.
Lo que no es de recibo es jugar con la gente, no hay derecho a que a los mineros se les adeude la paga, si han llegado a la conclusión de que no se puede mantener este sector, deben obrar en consecuencia y reubicar a los que se pueda en otras industrias, claro que eso, es una labor poco menos que imposible, hablamos de lugares apartados en donde se opto por no invertir nunca, en donde nadie se ha molestado en crear ni un solo empleo y la mina es el centro de la vida de estos pueblos, y la única alternativa es emigrar a las ciudades, y eso para muchos es ya demasiado tarde, por que se han dejado la salud en una ilusión mantenida por gobiernos irresponsables.
Los tiempos cambian y debemos cambiar con ellos, hay que crear industrias en donde la minería fue la actividad mayoritaria, pedir a Europa que nos ayudé en esa tarea, y dejar de marear la perdiz como hace Zapatero con promesas al sol.
El sector debe cambiar, no es posible quemar carbón para producir energía, decir lo contrario es mentirle a la gente.
Pedrulo Maturulo.