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5/5/08

CUANDO DIOS SE HACE HOMBRE:











Desde que el mundo esta habitado por los seres humanos, tenemos noticias de cultos y religiones, todos los pueblos sin excepción han adorado dioses o símbolos.

El Dios que castiga, el que mata, el que perdona, etc.

En Europa tuvimos que pasar por un largo camino hasta llegar a incorporar la religión junto con nuestros derechos y libertades. Lejos quedo ya el oscurantismo de las cruzadas y su falsa moral. Estas surgieron del afán de algunos papas por recuperar los lugares santos del cristianismo, pero lejos de conseguirlo sembraron el odio entre las comunidades cristiana y musulmana.

Aquellos tiempos de guerras fraticidas y locura bendecida, nos quedan muy lejanos, pero hoy vemos como el Islam se debate entre quienes desean vivir en paz y los que quieren someternos a su religión.

El Islamismo radical se alimenta del odio al diferente, no dando espacio para la convivencia sino tratando de destruir esta.

Una concepción tan absurda de la religión que iguala al hombre con Dios, dándole a estos, atributos de juez y verdugo. Ningún musulmán en su sano juicio puede creer que matar a un cristiano le dará derecho a entrar en el paraíso. Es una visión medieval totalmente manipulada de grupos extremistas. En Afganistán donde el hombre vive como aquí hace 600 años, no es difícil imaginar lo fácil que seria manipular a un pobre pastor, lo que me inquieta es ver como jóvenes con cultura y conocimiento pueden llegar a inmolarse en el nombre de Ala.

11/2/08

Superar tus miedos:










Desde que recuerdo, siempre he tenido miedo a algo.
Miedo a la oscuridad, miedo a las alturas y un sin fin de cosas que ahora parecen ridículas. Es un poderoso motor que te obliga a afrontar situaciones que de otro modo evitarías.
Cuando era un niño mis miedos eran muy sencillos fáciles de explicar, pero a medida que me hecho mayor, mis temores han sido cada vez mas complejos.
Tenemos miedo a no ser correspondidos en el amor, miedo a perder el trabajo, miedo a que le suceda algo a nuestros hijos. Quizás de todos, este ultimo, es sin duda el peor. Pienso que de todos los temores que se pueden tener, más incluso que la propia muerte es la perdida de un hijo.
Afrontar nuestros temores, nos hace libres para poder acometer nuestra vida. Esta es la única receta posible “coger al toro por los cuernos”.