Imagina que sucediera un cataclismo a nivel terrestre y todos los humanos muriésemos en ese preciso instante, pasados unos cuantos siglos llegase a la tierra una nave de marcianos y se pusieran a investigar sobre nuestra cultura y costumbres.Pasarían del asombro a la carcajada en menos de un minuto, solo tendrían que interpretar la última ocurrencia de la ministra de igualdad:“si un feto de 13 semanas puede considerarse un ser vivo, la ministra respondió: "Ser vivo claro. Lo que no podemos hablar es de ser humano, porque eso no tiene ninguna base científica", lo dicho que los marcianos se miran y se parten.Menos mal que gracias a Dios no habrá tal cataclismo y seguiremos escuchando las patochadas de quien es ministra por intuición y no por méritos propios.Lo de menos es la gracia, que no tiene, es la frivolidad con que se tratan los aspectos relacionados con el aborto, como si este fuese un tema para hacer sus pinitos dentro del partido.A todo esto se le suman las declaraciones del presidente diciendo que la mujer (menor de 18 años) tiene todo el derecho a decidir sin el consentimiento paterno, como si los padres fuesen esos marcianos de los que hablaba al principio.
Pedrulo Maturulo.


