Frente al jurado, el acusado puede permanecer tranquilo, nuestro sistema jurídico le ampara y le otorga un estatus de inocente hasta que se demuestre lo contrario.
Otra cosa muy distinta seria, si a las afueras del juicio, una multitud apoyase al supuesto criminal por cometer el delito, gritando y defendiendo a este, mientras se acusase a la víctima de poco menos que haber cometido el crimen, por aparecer en el escenario.
Eso es la barbaridad que a mi juicio, hemos tenido que ver este sábado en la manifestación de los sindicatos en Madrid, una marcha para atacar a quienes generan empleo, en vez de a quienes lo han destruido con sus políticas erráticas.
El gobierno socialista es culpable de habernos llevado a la cola de Europa, no por su gestión que podríamos decir que ha sido fatal para España, sino por su inacción cuando todos estaban avisando del desastre económico.
Y los sindicatos en lugar de marchar contra el gobierno y pedir la cabeza del presidente “zetaparo”, lo hacen para acusar a la patronal de querer sacar réditos a la crisis, una actitud suicida y que nos dice mucho de cómo funciona el sindicalismo en este país.
Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos historiadores contaban como los alemanes, recogían los ladrillos de las calles poco después de pasar los aliados y empezaban a reconstruir aquello que estos habían destruido, algo extraño para los que narraban los hechos, ya que en Francia o en Italia después de meses de contienda militar, nadie hacia nada y seguían todos los edificios destruidos. Cito esto, por que además de ser un pueblo trabajador, demostraron al concluir la guerra que creían en su futuro, presentándose en las fábricas a trabajar sin salario, hasta que el patrón pudiera rehacer la empresa y poder pagarles... hoy son el motor de Europa.
Aquí en España esto seria inviable, la clase trabajadora entre quienes me incluyo, vive aislada de la realidad, el subsidio y el sindicalismo has sustituido al sentido común, hoy en vez de estar pensando como podemos hacer que nuestras empresas sean competitivas y podamos salir de la crisis, estamos amenazando a quienes arriesgan su dinero para crear empleo.
Los sindicatos han firmado un pacto con el PSOE, que supone finiquitar nuestra industria y reconvertirla en una franquicia estilo comunista, comprando los votos con subsidios y empleos estatales que empobrecen cada vez más al estado.
Hay varias formas de salir de la crisis, pero ninguna empieza por manifestarse contra los que tienen que generar empleo, nuestro sistema esta caduco y hay que empezar de cero.
Podemos empezar por quien fue primero, el huevo o la gallina, pero los sindicatos quieren tener una granja sin tener ni idea de que son los animales de puesta, eso si amparados y financiados por un gobierno que vive de espaldas a la realidad.
Pedrulo Maturulo.