Últimamente se habla mucho de la laicidad del Estado y sus connotaciones con la democracia en la que vivimos. Para la mayoría de gente que no sabe de que va el tema, España es un país laico. Sin duda la “Izquierda” mas radical ha hecho que este discurso cale en las mentes de ciudadanos desinteresados en temas de política y religión.
Pero nada más erróneo e interesadamente equivocado, nuestro país es aconfesional y eso significa que la religión católica y el estado tienen una especial relación, que viene a significar el que la mayoría de ciudadanos sean creyentes (no necesariamente practicantes).
Ayer me merendaba la noticia de que un grupo de “modernos” de Valladolid habían conseguido que se quiten los crucifijos del colegio publico Macias Picabea, muy cerca de donde he vivido durante años.
Me pille un rebote monumental con estos Talibanes de la izquierda, y es que allá de las ideologías están las tradiciones y el respeto. Este grupo de padres ha conseguido eliminar unos cuantos crucifijos de las aulas, no se por que les molestaban tanto, el caso es que los niños a lo mejor eran abducidos por la simple visión de Cristo crucificado. Menuda panda de tutores les han tocado a estos pobres críos, no me imagino en que clase de creencias les podrán educar y en torno a que ética basaran su existencia. Como les trasmitirán una experiencia vital vacía, de una vida sin sentido en este mundo de decadencia y falta de valores.
La fe nos da fuerza para poder sobrellevar la lucha con la muerte y la perdida de nuestros seres queridos, nos hace ver lo mejor del ser humano y nos permite ahondar en el por que de nuestra vida.
Sin sentido de la propia existencia, a eso condenan estos laicos a sus hijos, sin darse cuenta de que en el mundo es imposible vivir solo con valores éticamente correctos, puesto que estos cambian con los tiempos, creando una suerte de lagunas que hacen perder al hombre la luz de su propia vida.
Enhorabuena padres por llamaros algo, el mundo esta a salvo de las creencias cristianas que vuestros hijos pudieran adquirir, ya solo queda que demoláis cuanto antes las catedrales y borréis toda clase de fiestas, dichos y costumbres ligadas indefectiblemente a la religión que vosotros tanto odiáis.
Pedrulo Maturulo.