Un día me formule la siguiente pregunta:
¿Qué haría falta para crear autómatas, gente sin cultura y de fácil dominio?
Una televisión que estimule lo peor del ser humano, emitiendo programas basura (incluso en horario infantil) en los que el merito sea haberse acostado con alguien famoso. Con una programación pensada para el “entretenimiento” de las masas, en las que no se aporte nada cultural.
Unos telediarios manipuladores y sectarios, en los que las noticias se ofrezcan a la carta, edulcoradas con adjetivos, expresiones y hasta opiniones.
La educación por supuesto sin valores religiosos, sustituyéndolos por un laicismo agresivo, siendo la ética el pensamiento único que se moldea según los tiempos y las necesidades.
La familia hasta ahora el elemento principal de la sociedad, relegada a un segundo plano, estigmatizada y sustituida por experimentos sociales (matrimonio del mismo sexo).
Una ley en contra de los padres y en defensa de unos menores que son apadrinados por el estado, para sustituir a los progenitores.
Los partidos políticos plagados de corrupción, con el objetivo de gobernar a cualquier precio, renunciando a las ideas a favor de sus cargos, incluyendo a los sindicatos cómplices del crimen.
Borrar todas aquellas ideas superiores al individuo (Religión, Patria, tradición) y sustituyéndolas por moda, modernos, etc.
En todo este proyecto el ciudadano, habrá dejado de ser un sujeto libre sin darse cuenta, para convertirse en una marioneta, útil para depositar el impuesto político o voto.
Todo esto puede sonar exagerado, sacado de contexto o una de esas teorías que circulan por Internet, pero no tiene ese sentido este articulo, sino el de llamar la atención a quienes todavía podemos detenerlo, hablando, opinando o escribiendo.
Pedrulo Maturulo.